domingo, 6 de abril de 2014

Excelencias de la ley de Dios - Salmo 119:161-168

161 Príncipes me han perseguido sin causa; mas mi corazón tuvo temor de tus palabras.
162 Gózome yo en tu palabra, como el que halla muchos despojos.
163 La mentira aborrezco y abomino: tu ley amo.
164 Siete veces al día te alabo sobre los juicios de tu justicia.
165 Mucha paz tienen los que aman tu ley; y no hay para ellos tropiezo.
166 Tu salud he esperado, oh Jehová; y tus mandamientos he puesto por obra.
167 Mi alma ha guardado tus testimonios, y helos amado en gran manera.
168 Guardado he tus mandamientos y tus testimonios; porque todos mis caminos están delante de ti.



sábado, 5 de abril de 2014

Excelencias de la ley de Dios - Salmo 119:153-160

153 Mira mi aflicción, y líbrame; porque de tu ley no me he olvidado.
154 Aboga mi causa, y redímeme: vivifícame con tu dicho.
155 Lejos está de los impíos la salud; porque no buscan tus estatutos.
156 Muchas son tus misericordias, oh Jehová: vivifícame conforme á tus juicios.
157 Muchos son mis perseguidores y mis enemigos; mas de tus testimonios no me he apartado.
158 Veía á los prevaricadores, y carcomíame; porque no guardaban tus palabras.
159 Mira, oh Jehová, que amo tus mandamientos: vivifícame conforme á tu misericordia.
160 El principio de tu palabra es verdad; y eterno es todo juicio de tu justicia.



viernes, 4 de abril de 2014

Excelencias de la ley de Dios - Salmo 119:145-152

145 Clamé con todo mi corazón; respóndeme, Jehová, y guardaré tus estatutos.
146 A ti clamé; sálvame, y guardaré tus testimonios.
147 Anticipéme al alba, y clamé: esperé en tu palabra.
148 Previnieron mis ojos las vigilias de la noche, para meditar en tus dichos.
149 Oye mi voz conforme á tu misericordia; oh Jehová, vivifícame conforme á tu juicio.
150 Acercáronse á la maldad los que me persiguen; alejáronse de tu ley.
151 Cercano estás tú, oh Jehová; y todos tus mandamientos son verdad.
152 Ya ha mucho que he entendido de tus mandamientos, que para siempre los fundaste.



jueves, 3 de abril de 2014

Excelencias de la ley de Dios - Salmo 119:137-144

137 Justo eres tú, oh Jehová, y rectos tus juicios.
138 Tus testimonios, que has recomendado, son rectos y muy fieles.
139 Mi celo me ha consumido; porque mis enemigos se olvidaron de tus palabras.
140 Sumamente acendrada es tu palabra; y la ama tu siervo.
141 Pequeño soy yo y desechado; mas no me he olvidado de tus mandamientos.
142 Tu justicia es justicia eterna, y tu ley la verdad.
143 Aflicción y angustia me hallaron: mas tus mandamientos fueron mis deleites.
144 Justicia eterna son tus testimonios; dame entendimiento, y viviré.



miércoles, 2 de abril de 2014

Excelencias de la ley de Dios - Salmo 119:129-136

129 Maravillosos son tus testimonios: por tanto los ha guardado mi alma.
130 El principio de tus palabras alumbra; hace entender á los simples.
131 Mi boca abrí y suspiré; porque deseaba tus mandamientos.
132 Mírame, y ten misericordia de mí, como acostumbras con los que aman tu nombre.
133 Ordena mis pasos con tu palabra; y ninguna iniquidad se enseñoree de mí.
134 Redímeme de la violencia de los hombres; y guardaré tus mandamientos.
135 Haz que tu rostro resplandezca sobre tu siervo; y enséñame tus estatutos. 
136 Ríos de agua descendieron de mis ojos, porque no guardaban tu ley.



martes, 1 de abril de 2014

Excelencias de la ley de Dios - Salmo 119:121-128

121 Juicio y justicia he hecho; no me dejes á mis opresores.
122 Responde por tu siervo para bien: no me hagan violencia los soberbios.
123 Mis ojos desfallecieron por tu salud, y por el dicho de tu justicia.
124 Haz con tu siervo según tu misericordia, y enséñame tus estatutos.
125 Tu siervo soy yo, dame entendimiento; para que sepa tus testimonios.
126 Tiempo es de hacer, oh Jehová; disipado han tu ley.
127 Por eso he amado tus mandamientos más que el oro, y más que oro muy puro.
128 Por eso todos los mandamientos de todas las cosas estimé rectos: aborrecí todo camino de mentira.





lunes, 31 de marzo de 2014

Excelencias de la ley de Dios - Salmo 119:113-120

113 Los pensamientos vanos aborrezco; mas amo tu ley.
114 Mi escondedero y mi escudo eres tú: en tu palabra he esperado.
115 Apartaos de mí, malignos; pues yo guardaré los mandamientos de mi Dios.
116 Susténtame conforme á tu palabra, y viviré: y no me avergüences de mi esperanza.
117 Sosténme, y seré salvo; y deleitaréme siempre en tus estatutos.
118 Hollaste á todos los que se desvían de tus estatutos: porque mentira es su engaño.
119 Como escorias hiciste consumir á todos los impíos de la tierra: por tanto yo he amado tus testimonios.
120 Mi carne se ha extremecido por temor de ti; y de tus juicios tengo miedo.