El área del fruto del Espíritu Santo en el que hoy vamos a meditar es la paciencia. ¿Por qué hablar de la paciencia? Déjame leerte unas preguntas que hace Beth Moore: “¿cuántas veces los errores o pecados de los demás arruinan su paz? ¿Qué sucedería si se negara a permitir que el comportamiento de los demás arruine su día?” ¿cómo ha visto esas preguntas? Tenemos que convivir con la gente y con sus altos y bajos, con sus fallos y sus cosas buenas. Nosotros mismos tenemos esos días malos. ¿cómo nos afectan?
Para mí hablar y mirar acerca de la paciencia siempre es importante y satisfactorio. Para una persona que tenía poca paciencia como yo, ha sido muy importante trabajar en este área en el transcurrir de los años. No que ya sea la mujer más paciente del mundo pero he crecido mucho en ese área, ya me queda menos. Aún sigo queriendo crecer en ese área y eso significará al orar por paciencia que vendrán fricciones y dificultades.
Al igual que veíamos con amor, la Palabra que vemos en nuestras Biblias traducida por paciencia, no es siempre el mismo vocablo griego. Nos encontramos:
Anoje - dominarse uno mismo
Makrodsumeo - tener espíritu largo, paciente, tardar en responder
Makrodsumia - paciencia, longanimidad, aguante
Makrodsumos - temperamento largo, paciencia
Huponome - Constancia, paciencia, perseverancia
Hupopiazo - agotar la paciencia