miércoles, 8 de febrero de 2017

Jeremías 31:25

Gracias mi Dios por esta promesa en esta mañana. Bien sabes que mi cuerpo y mi alma necesitan descanso, así que me apropio de ella y confieso que hoy recibiré descanso dado por ti, que no es cualquier descanso. Te doy gracias porque también vienes trayendo alegría al afligido. Tú y solo tú eres la solución para el afigido. Traes alegría, esperanza, una nueva perspectiva de las cosas y muchas veces la solución. Te amo mi Señor.