domingo, 15 de febrero de 2015

Salmo 119:169-176 TAU Trae ante Él alabanza y oración

Continuamos con este recorrido por el salmo 119, hoy llegamos a la estrofa número veintidós TAU

Te animo a escuchar los versículos que forman esta estrofa y un brevísimo consejo.




Y llegamos al final del salmo, la última de las veintidós estrofas y en ella el salmista va a hacernos un pequeño resumen de lo visto hasta aquí. Espero que ni tú ni yo seamos los mismos que cuando empezamos hace veintidós días este salmo. El salmista va a hacer una serie de peticiones y alabanzas a Dios. 

En los dos primeros versículos vemos como el salmista ora a Dios, quiere que Él escuche su clamor, su oración. 

¿Qué está pidiendo? 
  • Entendimiento 
  • Liberación. 

Esto ha sido lo que él ha ido pidiendo a Dios a través de todos los versículos anteriores. Quiere conocer más profundamente y mejor a Dios y su Palabra. Quiere saber coómo actuar en cualquier área de su vida, sobre todo en lo relacionado con Dios y sus mandamientos, entendimiento en las cosas espirituales.

También quiere liberación de todo aquello que le persigue, oprime, le estorba en su vida social y que puede llegar a afectar en su vida espiritual.

"No importa cuánto haya aprendido, todavía hay necesidad de crecer más".

Salmo 119:161-168 SIN - El tesoro de su Palabra

Continuamos con este recorrido por el salmo 119, hoy llegamos a la estrofa número veintiuno SIN

Te animo a escuchar los versículos que forman esta estrofa y un brevísimo consejo.



Esta estrofa no contiene ninguna petición solo el testimonio del salmista por Dios y su Palabra. Y su testimonio no ha sido fácil, nos cuenta que ha sentido la oposición de muchos y nos dice que gente de autoridad le han perseguido y sin causa. De quien se debía esperar justicia, apoyo, ánimo, recibió oposición y persecución.

Es interesante que lo normal habría sido tener temor del hombre, de lo que le pudieran hacer, pero el salmista dice que tuvo temor de las Palabras de Dios, y es que el temor a Dios y a su Palabra es tu arma más poderosa. Aprendamos del salmista, que consideró que era mejor y más importante seguir obedeciendo a Dios y su Palabra que dejarse enredar y vencer por esa persecución.