38 Salmo de David, para recordar.
JEHOVA, no me reprendas en tu furor, Ni me castigues en tu ira.
JEHOVA, no me reprendas en tu furor, Ni me castigues en tu ira.
2 Porque tus saetas descendieron á mí, Y sobre mí ha caído tu mano.
3 No hay sanidad en mi carne á causa de tu ira; Ni hay paz en mis huesos á causa de mi pecado.