Nos encontramos con un salmo magnífico, en el que podemos vislumbrar al salmista en un momento de persecución pero con tremendas declaraciones de poder. Aquí no encontramos temores, inquietudes, luchas como en otros salmos sino una firme convicción de quien es Dios para él.
Atanasio dice de este Salmo: "Contra todos los intentos sobre tu cuerpo, estado, alma, fama, tentaciones, tribulaciones, maquinaciones, difamaciones, repite este Salmo".
Te animo y me animo a aprenderlo de memoria y a hablárnoslo a nuestra alma cuando tengamos necesidad.
En mi iglesia cantamos una alabanza de estos versículos y últimamente el Espíritu Santo la trae a mi mente y la tarareo y me da una perspectiva distinta de mi día, de mi situación.
¿Qué nos dice el salmista?