domingo, 3 de mayo de 2015

Club de lectura - Eclesiastés 10


10 LAS moscas muertas hacen heder y dar mal olor el perfume del perfumista: así una pequeña locura, al estimado por sabiduría y honra.
El corazón del sabio está á su mano derecha; mas el corazón del necio á su mano izquierda.

sábado, 2 de mayo de 2015

Club de lectura - Eclesiastés 9


CIERTAMENTE dado he mi corazón á todas estas cosas, para declarar todo esto: que los justos y los sabios, y sus obras, están en la mano de Dios; y que no sabe el hombre ni el amor ni el odio por todo lo que pasa delante de él.
Todo acontece de la misma manera á todos: un mismo suceso ocurre al justo y al impío; al bueno y al limpio y al no limpio; al que sacrifica, y al que no sacrifica: como el bueno, así el que peca; el que jura, como el que teme el juramento.

viernes, 1 de mayo de 2015

Club de lectura - Eclesiastés 8


¿Quién como el sabio? ¿y quién como el que sabe la declaración de las cosas? La sabiduría del hombre hará relucir su rostro, y mudaráse la tosquedad de su semblante.
Yo te aviso que guardes el mandamiento del rey y la palabra del juramento de Dios.

jueves, 30 de abril de 2015

Club de lectura - Eclesiastés 7


MEJOR es la buena fama que el buen ungüento; y el día de la muerte que el día del nacimiento.
Mejor es ir á la casa del luto que á la casa del convite: porque aquello es el fin de todos los hombres; y el que vive parará mientes.

miércoles, 29 de abril de 2015

Club de lectura - Eclesiastés 6


HAY un mal que he visto debajo del cielo, y muy común entre los hombres:
Hombre á quien Dios dió riquezas, y hacienda, y honra, y nada le falta de todo lo que su alma desea; mas Dios no le dió facultad de comer de ello, sino que los extraños se lo comen. Esto vanidad es, y enfermedad trabajosa.

martes, 28 de abril de 2015

Club de lectura - Eclesiastés 5


CUANDO fueres á la casa de Dios, guarda tu pie; y acércate más para oir que para dar el sacrificio de los necios: porque no saben que hacen mal.
No te des priesa con tu boca, ni tu corazón se apresure á proferir palabra delante de Dios; porque Dios está en el cielo, y tú sobre la tierra: por tanto, sean pocas tus palabras.

lunes, 27 de abril de 2015

Club de lectura - Eclesiastés 4



Y TORNÉME yo, y vi todas las violencias que se hacen debajo del sol: y he aquí las lágrimas de los oprimidos, y sin tener quien los consuele; y la fuerza estaba en la mano de sus opresores, y para ellos no había consolador.
Y alabé yo los finados que ya murieron, más que los vivientes que hasta ahora están vivos.