jueves, 30 de abril de 2015

Club de lectura - Eclesiastés 7


MEJOR es la buena fama que el buen ungüento; y el día de la muerte que el día del nacimiento.
Mejor es ir á la casa del luto que á la casa del convite: porque aquello es el fin de todos los hombres; y el que vive parará mientes.

miércoles, 29 de abril de 2015

Club de lectura - Eclesiastés 6


HAY un mal que he visto debajo del cielo, y muy común entre los hombres:
Hombre á quien Dios dió riquezas, y hacienda, y honra, y nada le falta de todo lo que su alma desea; mas Dios no le dió facultad de comer de ello, sino que los extraños se lo comen. Esto vanidad es, y enfermedad trabajosa.

martes, 28 de abril de 2015

Club de lectura - Eclesiastés 5


CUANDO fueres á la casa de Dios, guarda tu pie; y acércate más para oir que para dar el sacrificio de los necios: porque no saben que hacen mal.
No te des priesa con tu boca, ni tu corazón se apresure á proferir palabra delante de Dios; porque Dios está en el cielo, y tú sobre la tierra: por tanto, sean pocas tus palabras.

lunes, 27 de abril de 2015

Club de lectura - Eclesiastés 4



Y TORNÉME yo, y vi todas las violencias que se hacen debajo del sol: y he aquí las lágrimas de los oprimidos, y sin tener quien los consuele; y la fuerza estaba en la mano de sus opresores, y para ellos no había consolador.
Y alabé yo los finados que ya murieron, más que los vivientes que hasta ahora están vivos.

domingo, 26 de abril de 2015

Club de lectura - Eclesiastés 3


PARA todas las cosas hay sazón, y todo lo que se quiere debajo del cielo, tiene su tiempo:
Tiempo de nacer, y tiempo de morir; tiempo de plantar, y tiempo de arrancar lo plantado;

sábado, 25 de abril de 2015

Club de lectura - Eclesiastés 2


DIJE yo en mi corazón: Ven ahora, te probaré con alegría, y gozarás de bienes. Mas he aquí esto también era vanidad.
A la risa dije: Enloqueces; y al placer: ¿De qué sirve esto?

viernes, 24 de abril de 2015

Club de lectura - Eclesiastés 1


PALABRAS del Predicador, hijo de David, rey en Jerusalem.
Vanidad de vanidades, dijo el Predicador; vanidad de vanidades, todo vanidad.