Cómo vimos en la introducción Moisés al igual que tú y yo recibió un llamado al servicio de Dios ¿cómo reaccionó?
Leamos la respuesta que Moisés le dio a Dios en Éxodo 3:11 NVI “Pero Moisés le dijo a Dios: —¿Y quién soy yo para presentarme ante el faraón y sacar de Egipto a los israelitas?”
La respuestas fue ¿y quién soy yo?. Denota una falta de confianza en sí mismo tremenda, una baja autoestima. No se consideraba capacitado para presentarse ante el faraón y llevar a libertad a los israelitas. Si lo piensas, él había crecido como hijo de la hija del faraón, por lo tanto habría sido preparado en su juventud para poder en su momento ser faraón. Sabría muy bien cómo defenderse en el palacio, pero, él conocimiento del mundo no le había dado una confianza fuerte en sí mismo.